Ayer amanecí con un antojo... un beso, es de esas ocasiones ridículas que se me antoja algo tan simple y tan complicado como un beso.
Desperté de buenas y de repente me vino ese deseo de un beso, no de cualquier beso aclaro, un beso lo da cualquiera, incluso mi perro, pero no quería un beso de mi perro y no quería un beso cualquiera, tenia que ser un beso chido (con todos los adjetivos que chido puede tener) un par de horas después se me fue ese antojo pero hoy por la tarde regreso de nuevo. Y lo malo es no tener con quien bajarse los antojos, o mejor aun no saber a quien acudir en esos momentos, pero bueno ya veré como soluciono esto.
Y aprovechando que ando contando esto y para no hacer mas largo el cuento los dejo con una rola que queda perfecto para esta situación.
Desperté de buenas y de repente me vino ese deseo de un beso, no de cualquier beso aclaro, un beso lo da cualquiera, incluso mi perro, pero no quería un beso de mi perro y no quería un beso cualquiera, tenia que ser un beso chido (con todos los adjetivos que chido puede tener) un par de horas después se me fue ese antojo pero hoy por la tarde regreso de nuevo. Y lo malo es no tener con quien bajarse los antojos, o mejor aun no saber a quien acudir en esos momentos, pero bueno ya veré como soluciono esto.
Y aprovechando que ando contando esto y para no hacer mas largo el cuento los dejo con una rola que queda perfecto para esta situación.

